Cantera Rojilla

Jairo Romero Pruaño “Jairo”, capitán de la UD Roteña, con buena técnica individual y gran capacidad goleadora. Así sería su ficha técnica, o así lo definiría cualquier medio de comunicación. Pero hay algo más y es el concepto de club, el amor por unos colores y ser fiel a su equipo, a pesar de las circunstancias. Incapaz de criticar a nadie, justifica las decisiones de sus compañeros y sólo los añora. Me recuerda a alguien, quizás a Don Andrés Iniesta, por su comportamiento y honestidad. Representa la imagen rojilla, es el estandarte de un nuevo proyecto, el de la regeneración deportiva. Ha vivido situaciones comprometidas y ha saboreado las mieles del triunfo, la cruz y la cara de la moneda futbolística.

Los buenos marineros son los que aguantan las tempestades, los que no abandonan el barco e intentan reflotarlo. Así es Jairo, el último mohicano, piedra angular sobre el que girará este nuevo proyecto. No es la primera vez que hablo de él, incluso algunas veces le he exigido ese puntito más de sacrificio, a lo que siempre ha contestado mirando de soslayo a la cabina, con una peineta virtual y asomando ese lado de rebeldía que tiene todo buen jugador. Ahora te toca a ti, hay que dar ejemplo y conseguir para tu equipo la permanencia.

Conozcamos a Jairo, capitán de la UD Roteña, “el último mohicano”, esta es su entrevista.

¿Qué recuerdas de tus comienzos en la UD Roteña?
Pues comencé a entrenar en la Roteña con 5 añitos, por aquel entonces no había las categorías de prebenjamines y pitufos, por lo que empecé a entrenar con los benjamines, que eran bastante mayores. Mis primeros entrenadores fueron Pepe Sangre y Alonso, de los que guardo un grato recuerdo. Ya con mi edad me afiancé en benjamines, para pasar después  a los alevines, fue en esta categoría en la que tuve que dejar de jugar durante 3 años, debido a una alergia asmática. Regresé a la disciplina del club a la edad de 15 años, en cadete de segundo año, con el entrenador Juan el Hueso, que ya me entrenó en alevines. Jugué los 3 años de juveniles consiguiendo debutar en Liga Nacional y un ascenso, otra vez con mi entrenador de toda la vida, Juan el Hueso.

¿Qué es para ti la UD Roteña?
Para mí es algo, que como se suele decir, “he mamado desde chiquitito”. Mi sentimiento por estos colores  viene dado en gran parte por mi padre, que también fue jugador de la Roteña. Mi hermano también jugó en las escalas inferiores rojillas y actualmente mi sobrino es jugador de los prebenjamines, me sirve lo del lema “una gran familia”. Gracias a la Roteña tengo grandes amigos, grandes compañeros y muy buenos entrenadores. Tengo muchísimos recuerdos de pequeño, cuando veía jugar al equipo sénior en el Estadio Arturo Puntas Vela, donde siempre quise jugar.

¿Recuerda los mejores y peores momentos de tus equipos?
Tengo muchas vivencias, ya que son muchos los años que he defendido estos colores. Ha habido de todo, ascensos con alegría, risas y halagos de muchos. Pero también llantos, descensos, lesiones y enfermedades, aquellos dos descensos consecutivos, con el olvido de muchos. Pero me quedo con los momentos felices, que es lo que quiero vivir con el fútbol. Recuerdos de dos ascensos en la cantera, en alevines y juveniles, pero sin duda los tres ascensos con mi equipo sénior. El inolvidable ascenso de la temporada 2014/15 a Tercera División con Javi Zafra como entrenador. Como no recordar aquel definitivo derbi en el Puntas Vela, con un estadio a reventar entre las dos aficiones, los del CD Rota y la Roteña, un derbi de color, con un estadio a reventar. También guardo buenos recuerdos con el ascenso a Preferente con Raúl Colorado en la temporada 2012-13 y como no, el último ascenso esta temporada a División de Honor, a las órdenes de Javi Rivas. Tras una larga lesión en esta semana vuelvo a entrenar y a recuperar el pulso de la competición, para serle útil a mi equipo.

¿Qué se te pasó por la cabeza con la desbandada de jugadores esta temporada?
Pienso que cada uno es libre de tomar una decisión u otra, y hay que respetar a todo el mundo, estés de acuerdo o en desacuerdo con la misma. Sinceramente a mí, me hubiese gustado que este año más compañeros de la anterior temporada, siguieran en el equipo. Porque todos los que formamos aquella plantilla fueron magníficos jugadores y personas, teníamos un gran grupo humano, pero por alguna razón ya no siguen en el club y no hay que darle más vueltas.

¿Eres optimista de cara a la nueva temporada?
Claro que soy optimista. El día que vaya a entrenar sin creer en mí equipo o vaya a los partidos derrotado, ten por seguro que no seguiré jugando. Tenemos un gran entrenador que ha creído en este nuevo proyecto y estoy convencido de que va a hacer las cosas muy bien. Es cierto que el equipo es totalmente nuevo y que hay mucha juventud, pero veo muchas ganas, mucha ilusión, y eso está por encima de todo e iremos a competir en todos los partidos, para conseguir nuestro objetivo, la permanencia.

¿Qué le pedirías a los aficionados rojillos?
Como capitán del equipo, me gustaría pedir al aficionado rojillo que nos apoyen durante toda la temporada y que acudan al Puntas Vela, porque siempre es bonito estar en el césped, mirar a la grada y ver a todos esos rojillos de corazón, transmitiéndonos ánimos y fuerzas para ganar.

Publicado: 27/08/2018 - Redacción